¿Podemos fiarnos de los testigos en un juicio?
Estefanía Espinosa Londoño y Tamara Gismero González
Pongámonos en situación:
Ha habido un asesinato y hay dos posibles sospechosos, un hombre de tez blanca y otro de tez oscura, el jurado popular decide que el culpable es el hombre de tez oscura, sin embargo el verdadero culpable era el hombre de tez blanca. ¿Ha sido el jurado influenciado por sus prejuicios?
En esta situación se dan distintos efectos:
El efecto de arrastre hace que las personas se vean influenciadas por las decisiones de otros sobre una misma situación, parecido a la presión de grupo. El efecto de arrastre en está situación sería que al reunirse el jurado popular para tomar la decisión final, la gran mayoría de las personas pensaron que es culpable el de tez oscura y que si una o dos personas pensaron lo contrario y al ser la decisión del culpable de tez oscura la más votada, cambiaron de opinión.
El prejuicio de creencia son prejuicios a los que las personas llegan erróneamente por lo que creen saber. El prejuicio de creencia sería los prejuicios a los que están sometidas las personas de tez oscura.
El efecto contraproducente, rechazamos la realidad que contradicen nuestro punto de vista. El efecto sería que no importan los argumentos que den los defensores de la persona de tez oscura porque tu ya tienes creado en tu cabeza tus propias ideas y opiniones.
Todo esto nos hace creer que es imposible fiarse de los testigos, un claro ejemplo de esto serían los experimentos llevados a cabo por el psicólogo norteamericano Gordon Allport. Juntó a dos grupos de personas, unos con prejuicios raciales contra los judíos y otros sin ellos. Se proyectaron veinte diapositivas de hombres de raza blanca y se pidió a los sujetos que discriminaran cuáles eran de origen judío. Sorprendentemente, las personas con prejuicios raciales tuvieron un porcentaje muy superior de aciertos. Allport y Kramer concluyeron que las personas con actitudes y juicios previos sobre un fenómeno son más selectivas y más discriminadoras en la percepción de dicho fenómeno.
En el otro experimento, Allport mostró a varias personas blancas el dibujo de un hombre blanco con un cuchillo en la mano sentado en el autobús junto a un hombre negro. Al preguntarles después por los detalles del dibujo, un porcentaje sorprendentemente alto «recordaba» que el cuchillo estaba en la mano del hombre negro.
Basándonos en todos estos datos, llegamos a la conclusión de que cuando se crea un jurado popular hay que tener mucho cuidado con su composición ya que podría verse sometido a prejuicios que les impedirían valorar los hechos con suficiente objetividad.
Bibliografía
- González, Jorge. 23 de enero de 2014. 20 prejuicios cognitivos que descarrilan tus decisiones. Think&Sell
- Sandoval Ponce, Zulemi. 5 de mayo de 2013, Estereotipos y prejuicios. Psicología social.
Comentarios
Publicar un comentario