¿Por qué los traumas son inolvidables?
María Casado y Noelia Parra La niñez es una etapa decisiva de la vida. Las impresiones físicas y psicológicas que se reciben durante esa etapa dejan huellas duraderas en el cerebro. Por eso los traumas de la infancia cambian la personalidad y su influencia se prolonga a lo largo del tiempo.Esto no quiere decir que no se puedan superar, o en el peor de los casos que no se puedan superar en una medida razonable. Que alguien haya vivido una infancia difícil no quiere decir que no se pueda llevar una vida feliz. Sin embargo, esto suele requerir procesos terapéuticos o de una elaboración personal profunda. ¿Pueden las experiencias modificar la estructura física del cerebro? Sí que pueden, las heridas psicológicas sufridas en la infancia dejan una huella biológica duradera, que persiste en el cerebro adulto y a su vez cambia el comportamiento a uno mas agresivo. Hay muy poca activación de la corteza orbitofrontal. Esto, a su vez, redujo su capacidad para moderar sus impulsos neg...